El arte de amargarse la vida

De Paul Watzlawick.
9788425431890

Por: M.Cid*

El arte de amargarse la vida es un libro que trata de forma irónica, y a su vez explícita, la manera en la que debe vivir el ser “dichoso” conforme a su amargamiento perenne.
El ser “dichoso” es aquel que necesita poco para sentirse afligido y abatido, solo se basta de sí mismo y de su raciocinio más perturbador y conspiranoico, para llevar una vida de catástrofes continuas, de búsqueda de la no felicidad, tan ansiada por el Estado para asentar aún más su poder a través de la desdicha de los ciudadanos. Esta tarea no es fácil, este libro de primera, te proporciona esa oportunidad de convertirte en un “dichoso”. Pero en las intenciones de Paul, no quedan más que hacernos ver de manera consciente y responsable con nosotros mismos lo difícil o (cuando completas la lectura de este magnífico ejemplar) lo fácil que es no entrar en este bucle de amargamiento que solo nos llevará a una vida catastrófica, apesadumbrada, fuera de toda aspiración a una vida plena y justa en sociedad.

Este best seller muestra una gran crítica a los libros de autoayuda, pues nos narra de forma totalmente contraria el modo de aconsejarte las pequeñas acciones del día a día, conforme normalmente se relatan en estos tipos de libros.
En esta obra, Paul, lo trata de manera retórica, ya que como no seas un poco sarcástico e irónico acabarás amargado completamente.

El autor, lo cuenta de la manera más insensible, usando cantidad de ejemplos en los que te ves reflejado, que te llegan a asombrar de manera inaudita por el carácter realista y despiadado que usa para “amargarte”, pero de los que finalmente sacas una conclusión favorable y en algunos momentos te da la lección de humildad que necesitas, en aspectos que menos te esperas. Como puede ser el ejemplo (al cual Paul dedica un capítulo completo) del hombre que aplaudía cada 5 segundos, que le preguntaban el porqué de su acción, él respondía que lo hacía para espantar al elefante, todos se quedaban asombrados y le preguntaban: ¿qué elefante? entonces él, feliz con su causa respondía: ¿se da cuenta cómo funciona?

Aquí observamos un ejemplo, que parece una absurdez, pero que nada más lejos de la realidad nos hace reflexionar acerca de la evitación de un problema, del cual si no tratamos con él a tiempo y lo único que intentamos es evitarlo, el problema se eterniza en el tiempo, hasta que no tomemos soluciones sobre el asunto.

*Alumno de intercambio la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación.