Sororidad

Ilustración “abrazo sórico” por Inma. Ilustración “abrazo sórico” por Inma.

Decidí tomarme el tiempo para escribir sobre este tema, ya que cada vez que lo mencionaba frente a mis amigas o familiares mujeres no sabían lo que significaba. Me causa mucha molestia que a lo largo de los años esta palabra no esté incluida en nuestro vocabulario básico y desconozcamos su significado e importancia.

Por: Emilia Sosa*

Este termino deriva del latín soror que significa hermana y hace referencia a la hermandad y solidaridad entre mujeres en contra del sistema patriarcal impuesto en la sociedad. Considero que es importante la rebelión ante lo incorrecto implementado a lo largo de los años, pero es imposible lograrlo solas; como mujeres debemos tomarnos de las manos, dejar atrás nuestras creencias y cualidades que nos diferencian para concentrarnos en acabar con lo que todas tenemos en común: la constante opresión social que recibimos por parte de una gran mayoría de hombres y de un estado patriarcal.

Detrás de una mujer exitosa hay otras miles que la han ayudado a llegar a donde está, hay iconos de la historia que lucharon por nuestra libertad y libre expresión, a quienes les debemos nuestras actuales oportunidades. La sororidad siempre ha estado presente durante la historia acabando con la palabra del macho, aunque desafortunadamente pareciera que nunca terminamos de pelear por nuestras vidas.
Con las constantes noticias de feminicidios y violencia de género, estar unidas en momentos de crisis es importante. Y de eso se trata la sororidad, así como te presto mi hombro para llorar por tu pérdida, levanto mi voz junto con la tuya para exigir justicia y gritar a todo pulmón “ni una más”.

Comencemos a implementar la sororidad con pequeños pasos, creando un ambiente de confianza entre nosotras, sin necesidad de juzgarnos. Apoyemos nuestra libertad de vestimenta y expresión sin criticar y envidiar, tenemos suficiente con aguantar la opinión masculina, que nunca pedimos, pero de alguna manera siempre esta presente, creando estigmas sobre nosotras.

Si queremos terminar con la opresión, comencemos erradicando ciertas tendencias que a veces hacemos involuntariamente. El patriarcado nos crea inseguridades y deja su rastro de “micromachismo” entre nosotras. Con esto me refiero a que en ocasiones tenemos opiniones que nos hacen ponernos en contra, el primer paso es reconocer estas actitudes y ponerles un fin.

Cuando opinamos mal sobre una mujer por el simple hecho de vestir como quiera, de elegir libremente el número de parejas sexuales o sentimentales que decida tener, nos ponemos del lado del macho opresor y permitimos que los prejuicios sigan presentes. Pongamos en práctica la sororidad en nuestros diferentes ambientes diarios, tanto estudiantiles como de trabajo y familiares, es importante el dejar de callar y comenzar a crear conciencia en otras personas, recuerden que “calladitas” no nos vemos más bonitas.

Nos queremos vivas, escuchadas y unidas.

*Alumna de segundo semestre de Ciencias de la Comunicación